Un mapa preciso del cosmos
Un estudio liderado por las universidades de Princeton y Pensilvania, en colaboración con el Atacama Cosmology Telescope (ACT), ha logrado capturar las imágenes más nítidas del Universo primitivo. Estas observaciones han permitido confirmar que la edad del Universo es de 13.800 millones de años, con una incertidumbre de tan solo el 0,1%.
Los investigadores han analizado el fondo cósmico de microondas (CMB), la radiación remanente del Big Bang, revelando detalles cruciales sobre la infancia del cosmos cuando apenas tenía 380.000 años.
La participación chilena en el hallazgo
Chile desempeñó un papel clave en esta investigación gracias a la labor del Dr. Ronaldo Dunner, investigador asociado del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y académico de la Pontificia Universidad Católica. Según Dunner, el estudio del CMB ha permitido responder preguntas fundamentales sobre el origen del Universo y la formación de galaxias, estrellas y planetas.
El ACT ha proporcionado mapas detallados que muestran la distribución inicial de la materia en expansión, brindando información esencial para comprender cómo evolucionó el cosmos hasta su estado actual.
Confirmación del modelo cosmológico estándar
Los resultados obtenidos respaldan el modelo cosmológico estándar, el cual explica la evolución del Universo con solo seis parámetros principales. Esta teoría ha demostrado una capacidad predictiva excepcional, permitiendo describir con precisión el CMB, la distribución de galaxias y la tasa de expansión del cosmos.
Sin embargo, aún existen interrogantes sobre la unificación de la relatividad general y la mecánica cuántica. Dunner señala que pequeñas desviaciones del modelo podrían ofrecer pistas cruciales para una teoría unificada.
El futuro de la cosmología observacional
El ACT ha alcanzado niveles de precisión sin precedentes, en especial en el estudio de la polarización del CMB. Sin embargo, los investigadores continúan buscando mejorar estas mediciones mediante avances tecnológicos que podrían revelar nuevos fenómenos físicos.
Una de las líneas de investigación más prometedoras es la birrefringencia cósmica, que sugiere que el espacio podría afectar la polarización de la luz. Detectar este efecto con mayor precisión podría abrir la puerta a teorías que vayan más allá del modelo cosmológico estándar.
Además, el Simons Observatory, sucesor del ACT, continuará esta labor desde Chile, consolidando al país como un líder en cosmología observacional.
Entérate de más noticias de interés en: https://tvcosta.cl/